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El agotamiento energético. Aprende a recuperar tu energía de forma natural

El agotamiento energético y sus causas

Sentir agotamiento energético es bastante habitual. Nuestro cuerpo es una máquina equilibrada y preparada para afrontar cada día los diferentes procesos vitales. Dichos procesos, trabajo, reuniones sociales, actividad mental, actividad fisiológica, etc, son llevados a cabo con energía. Es lo que llamamos la energía vital.

Esta energía vital es limitada. Cada día, esa energía se va desgastando en todos esos procesos que llevamos a cabo. Pero también diariamente recuperamos esa energía por medios naturales: el descanso, una alimentación saludable, el sol, el contacto con la naturaleza.

Aunque esto no siempre es suficiente. Si has pasado una mala noche, o has tenido una situación desagradable, o sufres de estrés, es posible que tu energía no se recargue correctamente. De esta manera, te quedaría menos energía para el resto de los procesos vitales, y  puedes sentir agotamiento energético, bloqueo o malestar.

Cómo gestiona el cuerpo la energía

agotamiento energéticoAnte un acontecimiento de este tipo, el cuerpo redistribuye la energía vital para enfrentarse a la nueva situación. A veces, puede parar un determinado proceso, para atender la necesidad de energía en otro punto.

Por ejemplo, si te enfrentas a alguien que quiere hacerte daño, tu sistema nervioso vegetativo va a entrar en acción. Probablemente, enviará sangre extra a tus piernas, para facilitar la lucha o la huida. En algún caso se puede interrumpir la digestión, para ahorrar energía y enviarla al proceso que más la necesita. Puede que sufras problemas digestivos, pero sería necesario según la lógica energética de nuestro organismo.

Ocurre algo similar cuando inicias una nueva actividad. Si vas a empezar a ir al gimnasio, o vas a realizar alguna actividad diferente de lo habitual. También cuando después de las vacaciones tienes que volver al trabajo, o a los estudios. En todas estas ocasiones, el cuerpo tiene que redistribuir la energía vital para poder atender las nuevas actividades. Por ello, es frecuente que te sientas más cansado y desequilibrado durante algunos unos días.

Además, nuestras emociones también nos pueden dificultar la tarea de reequilibrio energético. No saber gestionar nuestras emociones puede ser también una vía importante de bloqueo y agotamiento energético.

El vampirismo energético

Todos hemos vivido alguna vez esa sensación de agotamiento energético, pesadez o dolor de cabeza después de una reunión. Lo mismo ocurre cuando visitas un hospital, un centro comercial o similar. A este efecto lo llamamos vampirismo energético.

Los seres humanos, como he comentado antes, a veces no podemos recargar nuestra energía por medios naturales (descansando, alimentándonos bien, o con el contacto con la naturaleza). Entonces, nuestro organismo busca métodos alternativos de recarga. La energía entre seres humanos se reequilibra entre sí, como si fueran vasos comunicantes, para atender a la ley natural del equilibrio. Entre personas con un nivel de energía similar, casi no se nota ese intercambio. Pero cuando una persona está enferma o muy agotada energéticamente, para recargar su energía necesita que otra persona le ceda una cantidad de su energía.

Esto es lo que conocemos como “Vampirismo Energético”. Es un proceso que ocurre de manera natural. El vampirismo forma parte de nuestro proceso natural de “compensación y reequilibrio”. Trabajadores de hospitales, centros comerciales, peluquerías, masajistas, etc., suelen mostrar un desgaste energético superior a lo normal. En estos casos, no suele  haber emociones asociadas, no hay malestar psicoemocional, es solamente desgaste físico.

Las emociones y los bloqueos energéticos

agotamiento energético-Terapias naturales

El ser humano, como cualquier animal, ante una situación de peligro actúa generalmente con miedo o con ira. En ese proceso, generamos una energía extra que nos ayuda a enfrentar esa situación. Pero esa energía, una vez pasado el peligro, ya no la necesitamos.

El animal, en estado salvaje, se deshace de esa energía de diferentes maneras: los pájaros baten sus alas, los felinos afilan sus uñas, otros se sacuden o bostezan.

Las personas al contrario, solemos retener esa energía en nuestro sistema energético. Con cada situación, vamos acumulando energía hasta que se produce un bloqueo. Los bloqueos energéticos vibran en una determinada frecuencia, que es la de la emoción que la creó. Miedo, rabia, tristeza. Un bloqueo energético no es otra cosa que una energía de una emoción no expresada.

Cuando se observa el campo bioenergético, se puede ver cómo éste se modifica según lo que estés viviendo. Se sabe que los alimentos, el agua y hasta los productos cosméticos producen cambios en el campo bioenergético. Asimismo, las emociones e incluso los pensamientos pueden cambiar tu campo energético. Pero además, también se modifica nuestro entorno, porque interaccionamos constantemente con otros campos. De ahí la importancia de mantenernos energéticamente equilibrados, tanto para nosotros mismos como para los que nos rodean.

Encontrar el equilibrio, la armonía y el bienestar en todos los aspectos de tu vida depende principalmente de ti.

¿Qué actitud tienes frente a las situaciones de la vida? ¿Cómo gestionas tus emociones?

Si conseguimos mantener nuestro sistema energético en buen estado, podemos prevenir la aparición de dolencias, bloqueos o desequilibrios.

Cómo recargar la energía

Wayne Dyer en su libro “La fuerza del espíritu. Hay una solución espiritual para cada problema”, resalta lo importante que es aumentar las frecuencias de vibración de tu energía para solucionar aspectos de tu vida ya sean emocionales, espirituales o relacionados con la salud física.

Aquí tienes unas pautas básicas para mantener un buen nivel de energía de forma natural:

  • Cuida tu alimentación (evita los azúcares, las harinas refinadas, disminuye el consumo de alimentos procesados y de carnes rojas)
  •  Muévete (pasea, baila, sube y baja escaleras, mueve tus articulaciones,…)
  •  Practica la amabilidad (sonríe y sé amable con los demás, el efecto beneficioso es inmediato). Al sonreír liberamos endorfinas, las moléculas de la felicidad, y se reduce el cortisol, que es la hormona del estrés
  •  Descansa lo suficiente, escucha a tu cuerpo cuando te avisa de que necesita descanso

Otras cosas que puedes hacer:

  • Respira correctamente
  • Genera pensamientos positivos
  • Vive de forma consciente cada momento de tu vida (en el aquí y el ahora)
  • Aprende a gestionar tus emociones (aquí tienes información sobre talleres de Gestión Emocional)

En el ebook “Aumenta tu energía positiva” tienes varios ejercicios e ideas que pueden ayudarte.

¿Y tú, cómo recargas tu energía? Puedes dejar tu comentario más abajo

yolanda

Comentarios:

  • Emilio
    22 marzo, 2018 at 7:56 am

    Hola:

    Un artículo muy interesante.

    Sobre el Vampirismo Energético me gustaría añadir otra forma de él, y es el de las personas que abandonan su cuerpo físico pero su energía se queda con nosotros, pudiendo absorbérnosla también provocando el mismo efecto que comentas.

    Un saludo Yolanda.

  • Maria
    24 enero, 2018 at 6:32 pm

    Muy interesante

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